Babilonia: Woody Allen, al desnudo
  • Josep Parera

Babilonia: Woody Allen, al desnudo

Actualizado: abr 4

Me he leído la autobiografía de Woody Allen, Apropos of Nothing. Y esto es lo que me ha parecido más destacado.

MATCH POINT/Jada

Muchos de los artículos que se han venido publicando los últimos días vienen firmados por gente que no se ha leído Apropos of Nothing, publicado esta semana por Grand Central Publishing/Arcade Publishing después de que Hachette Book Group (HBG) claudicara al boicot propagado por Ronan Farrow, el santo varón del movimiento #MeToo e hijo de Mia Farrow, lo que causó que la editorial devolviera los derechos de la publicación a su autor, Woody Allen, de 84 años.

Tales reportajes beben de las críticas del libro publicadas por The New York Times (medio al que Allen básicamente acusa de traidor a su fidelidad como lector), por lo que no es sorprendente que el comentario sea negativo, Deadline o The Washington Post, un medio teóricamente serio y respetado que titula la crítica: "Si se te ha acabado el papel de váter, las memorias de Woody Allen también están hechas de papel".

Pero yo he preferido leerlo. Y extraer varios comentarios interesantes para llegar a varias conclusiones.

No obstante, antes de empezar, voy a avisar de lo obvio: trataré de no repetir lo que ya se ha publicado por todas partes (y sí, lo de Timothée Chamalet, en la página 539, deja al protagonista de Día de lluvia en Nueva York como un idiota). Si se quiere saber más sobre lo que sucedió con Dylan, está por todas partes y hay toda clase de versiones, especialmente por parte de Mia Farrow (Allen solo tiene una versión).


1. Woody Allen sigue siendo divertido.

Sí, su humor a veces resulta algo pasado de moda y sus referencias deportivas, para lectores como yo a los que el deporte les causa alergia, tanto verlo como practicarlo, aburridas. Pero hay instantes en el libro, especialmente a lo largo de la descripción de su infancia y, sobre todo, las vidas de sus padres y abuelos previa a su nacimiento, donde me reí a carcajadas. El libro pierde algo de su fuerza cuando, en el tercio final, se concentra en las acusaciones en su contra, pero las anécdotas sobre sus películas compensan ese declive narrativo.


2. Woody es muy peculiar

Odia animales de compañía ("los animales son humanos fracasados"); no soporta el cantar de los pájaros; compró una casa frente a la playa, pasó allá una noche, vio el precioso amanecer desde allí y esa fue la última vez que fue a esa propiedad, que no tardó en vender, porque él no está hecho para amaneceres lejos de Nueva York; y recuerda como una noche tuvo que llevar al ratón mascota de su hija a emergencias veterinarias ("uno no puede decir que ha vivido hasta que se sienta en la sala de espera de un veterinario sosteniendo a un ratón").


3. Su gusto cinematográfico es... curioso.

Hay comentarios que son válidos aunque no se compartan. Por ejemplo, Allen reconoce apreciar más a Charles Chaplin que a Harold Lloyd o Buster Keaton, aunque considera que este es mejor director. Pero hay comentarios que solo pueden ser calificados como sorprendentes: nunca ha sido fan de Katharine Hepburn, a quien define de "artificial", pero adora a Irene Dunne y Jean Arthur; no cree que Con faldas y a lo loco o La fiera de mi niña sean "divertidas"; no le gustan ¡Qué bello es vivir!, El gran dictador, Monsieur Verdoux o Tú y yo; le encantan Alfred Hitchcock y Ernst Lubitsch pero no soporta Vértigo. De entre los muertos o Ser o no ser; le apasiona Un ladrón en la alcoba y Nacida ayer; es un entusiasta de los musicales, desde Cantando bajo la lluvia hasta My Fair Lady, pasando por Gigi y Cita en San Luis, pero nunca le ha gustado Un americano en París; se ceba especialmente en cómicos como Laurel y Hardy o Red Skelton, que no los soporta, destacando que los reyes de la comedia son los Hermanos Marx y W.C. Fields; y la comedia mejor escrita de la historia es Pygmalion, superior para él a cualquier comedia de William Shakespeare o Billy Wilder, mientras que Un tranvía llamado deseo es "la obra de arte más perfecta de mi era".


4. Las anécdotas sobre su cine son de oro

La rosa púrpura del Cairo empezó a rodarla con Michael Keaton, a quien sustituyó semanas después por Jeff Daniels porque aquel lucía "demasiado contemporáneo"; reconoce que nunca hubiera podido trabajar con Harvey Weinstein de productor (este fue solo su distribuidor) por la manía que el violador convicto tenía de forzar a los directores a cambiar sus películas: en Todos dicen I Love You, Weinstein, que la distribuía a través de Miramax, le pidió que eliminara "motherf*cker" del montaje final, porque con esa palabra en el filme no podía estrenarlo en el Radio City Music Hall. Se negó. "Yo no hago cine para que encaje en cines", comenta; Jack Nicholson iba a protagonizar Hannah y sus hermanas, en el papel que finalmente interpretó Michael Caine, pero aquél terminó decantándose por El honor de los Prizzi por razones familiares (el filme fue dirigido por John Huston, cuya hija, Angelica, era la pareja de Nicholson por aquel entonces); alaba con pasión a Dianne Wiest, Gena Rowlands, Maureen Stapleton, Martin Landau, Alan Alda. John Cusack, Javier Bardem, Bette Midler y Scarlett Johansson; se arrepiente de haber dejado ir a Christopher Walken de September, a quien sustituyó por Sam Shepard, quien le confesó que Robert Altman y él no tenían ni idea de dirigir a los actores (por cierto, September es la película que una vez vio montada decidió rodarla de nuevo, pero esta vez sin Shepard, sustituido por Sam Waterston, o Maureen O'Sullivan, la madre de Mia Farrow, quien consideró que era la razón por la que muchas partes del filme no funcionaban. En el libro se da por afortunado que cuando filmó todo otra vez, no tuvo que despedir a O'Sullivan, sino que esta se puso enferma por lo que la reemplazó por Elaine Stritch); el productor Jeffrey Katzenberg, para el rodaje de Escenas en una galería, una producción de Touchstone, filial por aquel entonces de Disney, le cedió el avión privado de la compañía para que volara de Nueva York a Los Ángeles. Allen recuerda que las medidas de seguridad estaban narradas por Mickey Mouse y que tras tal maravillosa experiencia nunca más ha volado con compañías comerciales y siempre lo ha hecho en aviones privados (nunca ha visto la película de Paul Mazursky en la que solo actuó); fue durante el montaje de Sombras y niebla cuando surgieron las acusaciones en su contra y durante la filmación de Maridos y mujeres cuando se descubrieron las famosas fotos polaroids: de Sombras y niebla, rodada en blanco y negro, detalla que uno "solo debe estudiar los fundamentos de cómo funciona la bancarrota para darse cuenta de su potencial comercial".


5. Mia Farrow ha tenido más parejas que Woody Allen

Todos aquellos que critican que Woody Allen ha salido con más mujeres (jóvenes) que Warren Beatty (a quien no se le critica lo mismo), deben leer la parte del libro donde Allen declara sentirse sorprendido por la cantidad de hombres con los que Mia Farrow ha mantenido relaciones, entre ellos, el director de fotografía Sven Nykvist, colaborador del cineasta, y el músico André Previn, cuya relación extramatrimonial con la estrella de La semilla del diablo provocó su divorcio y que la hasta entonces su esposa, Dory Previn, sufriera una depresión que la llevó casi a las puertas de la muerte (a causa de ello fue sometida a terapia electroconvulsiva). Me parece bien curioso que en estos momentos la prensa y los gritones/gritonas en las redes sociales siempre hagan hincapié en el hecho de que Allen sea un pervertido por acostarse con quien le ha dado la gana (nunca menores de edad, por cierto) mientras canonizan a Farrow (por cierto, no está en el libro, aunque sí aparece sugerido, pero la cuenta de suicidios alrededor del entorno familiar de la actriz y por motivos nunca aclarados es... inquietante, por no decir terrorífica).


6. Me creo a Woody Allen

Sí, a pesar de que hay momentos en los que sus comentarios acerca de las mujeres de su vida y las actrices con las que ha trabajado resultan chirriantes, pero no por insultantes o peligrosos, sino porque parecen venir de un viejo verde que sabe escribir, lo cierto es que en todo momento surgen pruebas sobre la inocencia de Allen en el histérico caso protagonizado por Mia Farrow. Si alguien está interesado en saber más sobre el tema, aparte de leer este libro, lo que han publicado Farrow y sus hijos (algunos a favor de ella, otros en contra), las resoluciones judiciales (ninguna en contra de Allen), recomiendo echar una mirada a este enlace, donde el productor, amigo y colaborador del autor de Manhattan, Robert B. Weide, ofrece datos irrefutables sobre la falta de pruebas para sentenciar con toda seguridad que Woody Allen molestó a su hija en un trastero donde había un tren eléctrico con el que los hijos de la pareja jugaban (por cierto, nunca ha habido trastero para jugar en el penthouse de Farrow en Nueva York, ni tren eléctrico). Más pruebas: Allen comenta que cuando Soon-Yi y él decidieron adoptar a dos niñas, años después del escándalo, se sometió a todo tipo de entrevistas con las compañías de adopción, así como abogados (las exesposas y examantes del cineasta neoyorquino, Harlene Rosen, Diane Keaton y varias más siempre lo han defendido). Tal y como son las cosas, a la mínima percepción de que Allen abusara de menores, ningún juez hubiera permitido la adopción de las pequeñas que, por cierto, ahora son dos mujeres felices, mayores de edad y contentas de tener a un padre como Allen. Desde luego su infancia ha sido mejor que la que Soon-Yi tuvo con Mia Farrow, quien la llamaba "subnormal" y "puta" y la obligaba a comer pastillas de jabón, siempre según Allen... y Soon-Yi. El cineasta revela también que la actriz de La rosa púrpura del Cairo obligó a Ronan Farrow (ya saben, el hijo de Mia y Woody que se parece más a Frank Sinatra, con la que Mia mantuvo relaciones sentimentales durante años) a operarse de las piernas para ser más alto, un proceso quirúrgico doloroso pero, en opinión de su madre, necesario porque "nadie triunfa en Washington si no es alto".


7. Woody Allen adora a Soon-Yi

Su amor por ella es inconmensurable.

#woodyallen

  • White Facebook Icon
  • Blanco Icono de Instagram

Aviso legal                    |                    Política de cookies

© 2020 por Imágenes de Actualidad. Proudly created with Wix.com

ImagenesOnline forma parte de varios programas de afiliados de marketing
y recibe comisiones de las compras hechas a través de los enlaces a sitios de los vendedores.