Opinión: Warner Bros. ha perdido el ‘oremus’
  • Josep Parera

Opinión: Warner Bros. ha perdido el ‘oremus’

La última persona que debería opinar acerca de Liga de la Justicia es la persona que no la ha visto. O sea, yo. Pero como esto no es un análisis de una película, sino de un fenómeno mediático, financiero y, ¿cabe decir social?, pues aquí estoy. Así que esto es lo que, desde mi nunca humilde opinión, se desprende de la decisión anunciada ayer de darle 30 millones de dólares a Zack Snyder para que termine “su” Liga de la Justicia.

LIGA DE LA JUSTICIA/Warner

Hay varias razones por las que dar luz verde a Liga de la Justicia: El montaje de Snyder es un verdadero despropósito creativo.

Y no hay muchas por las que vaya a ser una catástrofe financiera (tampoco está demostrado que vaya a ser un hito económico).

Vayamos por partes.

Primero de todo, como apunté en la introducción, nunca he visto Liga de la Justicia.

No es un comentario pretencioso o pedante: simplemente, no me interesa.

Llegó un momento en el que acabé harto de películas de superhéroes (tampoco he visto todas las películas recientes de Marvel, por ejemplo, más que nada porque no soy crítico ni pretendo serlo, así que no lo tengo que ver todo).

Y más concretamente, acabé hastiado de las películas de superhéroes de Warner Bros. y DC, de esta pátina de ocre metálico que impregnaban todas sus películas (menos Shazam, con la que me lo pasé pipa), de ese tono visual y sonoro semi-trascendental, de esa saturación de mundos creados por computadora (gracias Peter Jackson por destruir la magia del cine... aunque eso es otro tema que no tiene nada que ver con este, pero tenía ganas de decirlo).

En fin, que este no es un comentario de lo mejor que podrá ser el montaje de Snyder comparado con la versión de Whedon (si quieres algo de historia al respecto y el por qué este terminó siendo el director de Liga de la Justicia, aquí tienes el artículo que publiqué ayer).

La verdad, nadie tiene ni idea de cuál es mejor o peor. Y tanto da: los que llevan tres años insistiendo en #ReleaseTheSnyderCut dirán que lo que nos llegue en, más que probablemente, formato serializado de seis episodios a través de HBO Max, será una obra maestra; mientras que aquellos que tanto les da destacarán lo obvio: Warner le ha dado carta blanca a Snyder para hacer lo que le dé la gana (lo que dice mucho acerca de la falta de personalidad que lleva reinando en ese estudio desde hace años) con el fin de satisfacer a una masa ruidosa de tuiteros...

Hablando de ese grupo: mi primer gran problema con #ReleaseTheSnyderCut no es, en ningún momento, el entusiasmo de tales fans por algo que no existe. Cada uno disfruta, aplaude, defiende y admira lo que quiere y tiene tiempo de querer desde el sótano de su casa.

El problema es que, en los tiempos que vivimos, dejamos que las masas, sin conocimiento específico de nada, sin formación profesional alguna con respecto al tema tratado, tengan poder de decisión.

Sí, en la historia de Hollywood siempre han existido los pases de prueba: pero eso es una cosa muy distinta.

Es verdad que en esa fase específica de la postproducción se le da quizás demasiada importancia a lo que un grupo de espectadores del Valle de San Fernando en California (casi siempre) dicen tras ver un montaje inicial de un filme.

Pero esa película está acabada, pertenece a un cineasta y ya está camino de los cines.

El caso de Liga de la Justicia es especial: aquí los dirigentes de Warner Bros., esos que llevan ya mucho tiempo dando palos de ciego, tras la tragedia que vivió Zack Snyder, apostaron por otro cineasta, Joss Whedon.

Yo no soy de los que reverencian a Whedon como si fuera Jesucristo tras la Resurrección, para nada.

Pero a Whedon lo contrataron para que acabara una película que solo se podía definir como problemática: Snyder había agarrado las cuatro horas que él creía que debía durar su Liga de la Justicia (¡cuatro horas! ¿Pero quién se ha creído que es, David Lean?), las dejó en 140 minutos, los enseñó a los dirigentes del estudio... y todos acordaron que aquello necesitaba mucho trabajo.

Como decía, la tragedia golpeó a la familia Snyder y el cineasta (cuyo Watchmen considero un trabajo espléndido, por cierto, incluyendo el Director’s Cut) abandonó la producción.

En fin, Warner le cedió las riendas a Whedon, confió en el director y le dio una tarea imposible: agarra algo que no es tuyo, una historia, planteamiento y resolución estética opuestas a la tuya y, por favor, ten esto listo para estrenar en noviembre de 2017.

Por cierto, estamos en mayo de... 2017.

Whedon acabó escribiendo parcialmente y rodando alrededor de un 80% de película y montando y supervisando la post-producción... en seis meses.

¿Cómo paga Warner a Whedon esta semana tal esfuerzo personal y profesional?

Con un corte de mangas llamado Liga de la Justicia: El Montaje de Snyder.

Y lo peor de todo: no es un corte de mangas que surja de una reunión entre cineastas, productores y ejecutivos, los que saben, los que tienen conocimiento de causa.

No, es un corte de mangas auspiciado por las masas vociferantes.

Mira, los 30 millones de dólares que, como mínimo, se va a gastar Zack Snyder en terminar su Liga de la Justicia, me traen sin cuidado: no es mi dinero, aunque no me creo ni un segundo que esta jugada vaya a salirle a Warner por menos de 100 millones... y si no, al tiempo.

Lo que más miedo me da, entre el #ReleaseTheSnyderCut, el #ReleaseTheAbramsCut y la controversia contra Rian Johnson por El último Jedi (The Last Jedi), es que Hollywood le está prestando demasiada atención a las redes sociales que, dejémoslo claro, no son más que la opción barata a un psicólogo (créeme, sé de lo que hablo): allá es donde vamos a decir lo que nos sale de la boca, a veces sin pensarlo dos veces (créeme, sé de lo que hablo), en ocasiones simplemente para formar parte de una comunidad o de, como lo llamo yo, un rebaño, donde encontramos a amigos inexistentes que piensan como nosotros y a enemigos etéreos con los que podemos desahogarnos.

Esta sociedad creada por las redes sociales es una sociedad infantil, que patalea cuando no se le da lo que pide, que llora cuando no se asiente a sus demandas, que amenaza e insulta cuando se le descubren sus defectos.

Es una sociedad que huye, rechaza e ignora los datos.

Y los datos son estos:

Liga de la Justicia costó 300 millones de dólares, sin contar promoción y copias (otros 120 millones más)

Liga de la Justicia se estrenó en noviembre de 2017.

Liga de la Justicia recibió un 6.4 en IMDB, un metascore de 45 y un 40% en RottenTomatoes.

Liga de la Justicia debutó con 94 millones de dólares, 20 menos de los calculados y 4 menos de los deseados por el estudio.

Liga de la Justicia recaudó 657 millones de dólares en todo el mundo, 500 menos de los deseados por el estudio.

Liga de la Justicia fue un fracaso creativo, popular y financiero.

¿Por qué no se pueden dejar las cosas tal y como están?

Muy simple: porque los hay que no tienen nada mejor que hacer que crear hashtags.

De hecho, tal y como Snyder dijo ayer, #ReleaseTheSnyderCut es al hashtag más usado en la historia de Warner Bros. para describir una de sus películas... y lo es para un filme que aún no existe.

Además de la perniciosa influencia de las redes sociales, otro problema que está afectando a la industria del cine son las plataformas.

Estas necesitan contenido.

Ayer mismo, la socia y esposa de Snyder, Deborah Snyder, comentaba que esta decisión no se hubiera tomado nunca si no hubiera sido por el lanzamiento de HBO Max, la plataforma de Warner Bros. que tratará de rivalizar con Disney+ y Netflix (aunque costará el doble de la primera).

El mismo cineasta reconocía que lo único que esperaba del su Liga de la Justicia era que en veinte años se hiciera un documental donde se recuperaran las escenas de lo que él rodó para dejar constancia de que sí, de que hubo algo remotamente cercano a Liga de la Justicia, un filme de Zack Snyder.

Por supuesto, las plataformas necesitan contenido, constante y, a ser posible, novedoso.

Invertir 30 millones de dólares (¡ja!) en lo que podría convertirse en el Mandalorian de HBO Max no es una idea descabellada.

Ahora bien, dejando de lado las masas vociferantes a las que hacía referencia antes y que habría que ver cuántos son realmente, ¿quién decidirá abonarse a HBO Max porque tiene Liga de la Justicia: El montaje de Snyder en lugar de... Friends?

HBO Max pagó alrededor de 425 millones de dólares por la serie protagonizada por Jennifer Aniston (de la que tampoco he visto ni un solo episodio, por cierto), así que darle 30 millones a Snyder con la intención de crear una versión alternativa de Liga de la Justicia no supone un gasto dramático.

Además, ¿qué pasa si esto es un plan para crear una serie... basada en la Liga de la Justicia de Snyder?

Todo ello me lleva a volver a hablar de Warner Bros.

Cuando el estudio le cedió las riendas del universo cinemático de DC a un director, Zack Snyder, y no a un productor o ejecutivo (como Marvel hizo con Kevin Feige o Lucasfilm con Kathleen Kennedy), cometió un craso error, porque todas las decisiones al respecto no iban a pasar por el filtro financiero esperado para que dicho universo fuera exitoso y amparado en la sinergia de la que sobrevivien estos filmes, sino que iban a filtrarse por el creativo, el artístico...

Es decir, una pieza de las múltiples que deberían formar parte de la visión general.

Vaya, es como cuando alguien cede las riendas creativas de cualquier producto... a las masas vociferantes de Twitter.

Snyder fracasó en su visión.

Lo que ahora Warner nos dice es que, dándole 30 millones de dólares (¡ja!) Snyder vuelve a tener las riendas de algo que en sus manos no funcionó.

En otras palabras, en los despachos de Warner Bros. no hay visión.

Lo único que hay es desesperación.

Sus nuevos dueños, AT&T, miran a Disney y, dejando de lado crisis recientes que no tienen nada que ver con las decisiones financieras de los estudios, ven una maquinaria similar, pero que en el caso de la compañía aún liderada por Bob Iger, funciona, y preguntan a sus encargados del estudio: ¿por qué no podemos ser como ellos?

Y estos responden dándole a Snyder 30 millones de dólares (¡ja!) para que estrene Justice League: El montaje de Snyder.

Despesperación.

#justiceleague #ligadelajusticia #zacksnyder #josswhedon

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