Pantalla 90: 'Entrevista con el vampiro'
  • Tomás Fernández Valentí

Pantalla 90: 'Entrevista con el vampiro'

Actualizado: may 20

Dirigida por Neil Jordan y protagonizada por Tom Cruise, Brad Pitt, Kirsten Dunst, Stephen Rea, Christian Slater y Antonio Banderas, Entrevista con el vampiro (1994) fue una espectacular adaptación de la famosa novela de Anne Rice que supo contentar a los fans del libro y a los aficionados al buen cine fantástico. El film fue objeto de una algo tardía secuela, La reina de los condenados, dirigida por Michael Rymer y basada en otra novela de Rice.

ENTREVISTA CON EL VAMPIRO/Warner Bros.

Para entender la enorme expectación que cosechó Entrevista con el vampiro antes de su estreno en los Estados Unidos es necesario comprender que la película de Neil Jordan partía de una novela, la de Anne Rice, de enorme éxito de ventas en Norteamérica y convertida rápidamente en pieza de culto.

El origen

De ahí que, desde el primer momento, Entrevista con el vampiro the movie fuera planteada en términos de superproducción: no se trataba de adaptar un librito de vampiros, sino una obra que contaba con una legión de admiradores difíciles de contentar con cualquier film, algo comparable salvando las distancias con las expectativas creadas en torno a la reciente versión para el cine de El Señor de los Anillos, de J.R.R. Tolkien.

Tras un primer intento de adaptación por parte de la Paramount que se remonta a 1976, el mismo año de la publicación de la novela en los Estados Unidos, una década después sería el productor David Geffen, dueño de una discográfica y una productora de cine y antaño uno de los tres responsables de DreamWorks SKG junto con Steven Spielberg y Jeffrey Katzenberg, quien compraría a la Paramount los derechos sobre el libro de Rice y, a principios de la década de los noventa, pondría de nuevo en marcha una adaptación financiada, en esta ocasión, por la Warner.

Neil Jordan, realizador irlandés hasta ese momento conocido por títulos como En compañía de lobos, Mona Lisa o Juego de lágrimas, se haría cargo del guion y la dirección del film.

La polémica

Si bien en un primer momento Geffen y Jordan coincidían en Daniel Day-Lewis como el intérprete ideal para encarnar a Lestat, el vampiro que convierte en un no-muerto a Louis, el personaje narrador del relato, teniendo en cuenta además que el actor había interpretado a Drácula en el teatro, al final el protagonista de Mi pie izquierdo y La edad de la inocencia desbarató sus planes rechazando el papel, pues temía que un personaje así pudiese condicionar demasiado su carrera en el futuro.

Tras una ardua búsqueda de intérpretes (según algunas fuentes, Johnny Depp también fue tanteado), Geffen, Jordan y la Warner decidieron apostar fuerte ofreciéndole el papel de Lestat a una gran estrella de Hollywood que, hasta ese momento, jamás había protagonizado una producción inscrita en el género terrorífico: Tom Cruise.

Se iniciaba así una famosa polémica que iba a caldear, y mucho, la pre-producción y el rodaje de Entrevista con el vampiro, convirtiéndose si cabe en la mejor campaña publicitaria que la película iba a tener hasta justo el momento de su estreno.

Apenas se hizo pública la elección de Cruise para protagonizar el film, Rice no tardó en replicar dicha decisión mediante un contundente artículo en el Los Angeles Times donde afirmaba que "Tom Cruise está tan cerca de mi idea de Lestat como Edward G. Robinson lo estaba de la de Rhett Butler en Lo que el viento se llevó".

Jordan respondió diciendo que "creo que Edward G. Robinson podría haber sido un buen Rhett Butler. Además, ¿qué sabe Anne Rice sobre “casting”? Creo que ella ha dicho en varias ocasiones que quería a Rutger Hauer o a Tom Berenger en el papel de Lestat. Eso sí era ridículo, porque, aunque ambos podrían haber interpretado convincentemente el papel, ahora están por encima de los 45 años y hubiese sido una elección absolutamente equivocada. Si su objeción sobre Tom es que no parece un vampiro, podría entenderlo, pero entonces tampoco sería correcto en su papel Brad Pitt".

El director hacía referencia, de este modo, al hecho de que la escritora no había puesto ningún reparo a la elección de Brad Pitt para interpretar a Louis.

Como apunta el colega Angel Sala en su libro sobre la película (nº 48 de la colección Programa Doble de Dirigido), es posible que el auténtico origen de dicha polémica estuviera en el hecho de que Geffen había tenido un enfrentamiento con Julia Phillips, la que fuera coproductora de Encuentros en la tercera fase.

Phillips era amiga personal de Rice y, además, la persona con la cual la escritora había negociado en primera instancia la venta de los derechos de su libro a la Warner, lo cual explicaría su animadversión inicial hacia el proyecto montado por Geffen.

Sea como fuere, lo cierto es que toda esta discusión benefició excelentemente el lanzamiento publicitario del film.

A la hora de la verdad, Rice tuvo ocasión de ver la película antes de su estreno en una cinta de vídeo remitida por la Warner e inmediatamente rectificó sus primeras declaraciones, elogiando la interpretación de Cruise, del resto de miembros del reparto y la puesta en escena del film: "Desde el momento en que aparece en pantalla, Tom fue Lestat para mí –afirmó—. Tenía una presencia moral y física inmensa. Era bello más allá de cualquier descripción, pero, al mismo tiempo, capaz de cometer los actos más crueles. Me gustaría creer que el Lestat de Tom será recordado como el Hamlet de Olivier. Otros actores pueden retomar el personaje algún día, pero ninguno hará olvidar la versión de Tom".

Pero volvamos a la pre-producción de la película. Como ya hemos mencionado, la elección de Brad Pitt para el personaje del atormentado Louis fue adoptada con suma rapidez y sin la menor oposición de Rice al respecto.

Otro tanto ocurrió con la por entonces actriz infantil Kirsten Dunst, elegida para el papel de la pequeña vampiresa Claudia en perjuicio de Christina Ricci (quien llegó a hacer una prueba para el mismo); con el actor irlandés Stephen Rea, habitual del cine de Jordan (Danny Boy, Juego de lágrimas, Michael Collins, In Dreams, El fin del romance), intérprete del vampiro de origen español Santiago y, paradójicamente, el actor español Antonio Banderas, elegido para encarnar a un no-muerto de nombre francés, Armand, en la que sería una de sus primeras incursiones importantes en el seno del cine de Hollywood.

La única anécdota que hubo que lamentar respecto al casting sería la que se produciría con el joven River Phoenix, actor elegido para interpretar al periodista que entrevista al vampiro Louis a lo largo del relato, y que fallecería poco antes de empezar el rodaje, siendo sustituido por Christian Slater.

Algunas fuentes afirman que este último entregó íntegramente el salario que cobró por su participación en el film a diversas asociaciones de caridad que solían recibir donativos de Phoenix.

El filme

Estrenada en los Estados Unidos el 11 de noviembre de 1994, la película recaudó más de 36 millones de dólares en su primer fin de semana de exhibición (62.7 millones de hoy), alcanzado finalmente una recaudación definitiva de 221 millones (385 millones de hoy), una cifra excelente habida cuenta lo que había costado el film, alrededor de 60 millones de dólares según diversas fuentes (104 millones de hoy).

Su triunfo taquillero sirvió, por otro lado, para aplastar a otro título de tema fantástico estrenado por esas mismas fechas con la intención de ser su competidora en las taquillas: la obra maestra de Kenneth Branagh Frankenstein de Mary Shelley.

Sin embargo, Entrevista con el vampiro no tuvo tanta suerte en los Oscar: en un año dominado por mediocridades como Forrest Gump, Pulp Fiction y Cuatro bodas y un funeral, el film aspiró a un par de candidaturas –para su excelente banda sonora, compuesta por Elliot Goldenthal, y su soberbia dirección artística, obra de Dante Ferretti y Francesca Lo Schiavo— y no obtuvo ningún premio.

Entrevista con el vampiro es, en muchos sentidos, superior a la novela de Anne Rice en la que se inspira. Allí donde la escritora ofrece una visión lánguida y existencial sobre la tragedia de unos seres que sufren la inmortalidad más como una condena que como una bendición, Jordan prefiere en cambio adentrarse en el mundo de los vampiros con una mezcla de fascinación y de malsana curiosidad hacia el entorno recargado y decadente por el que se mueven sus insólitos personajes.

El resultado es una película que, por encima de sus (inevitables) servidumbres de superproducción hollywoodiense, en ocasiones parece hecha en contra de esas mismas cortapisas e, incluso, contra las convenciones del género en el que se inscribe, logrando transformar en virtudes aquello que, en manos menos habilidosas, podrían haberse convertido fácilmente en defectos.

No es ningún secreto para nadie que la presencia de Tom Cruise es una concesión a la comercialidad. Pero a pesar de que el famoso astro resulta completamente inadecuado para el personaje de Lestat, no es menos cierto que su labor interpretativa se revela por momentos esforzada y no exenta de sentido del riesgo.

Por otro lado, Cruise cuenta con el apoyo de la buena labor de sus compañeros de reparto, desde el siempre efectivo Stephen Rea a la brillante performance, sorprendentemente madura, de la pequeña Kirsten Dunst, pasando por un correcto Antonio Banderas y, contra todo pronóstico, un Brad Pitt más entonado que de costumbre.

También es verdad que, en ocasiones, Jordan se recrea en la exhibición de los lujosos escenarios creados por Ferretti (la decoración pretende apabullar, y lo consigue), pero también sabe extraer el necesario partido de los mismos, enfocándolos a la consecución de un clima entre malsano y cotidiano.

Finalmente, hay momentos en que Entrevista con el vampiro parece ir en contra de muchas de las convenciones del cine de terror: la película no pretende asustar en primera instancia, sino más bien ofrecerse ante el espectador como un lujoso paseo por un mundo oscuro, tenebroso y decadente, descrito en ocasiones con buenas pinceladas de humor negro (véanse algunas de las escenas protagonizadas por Lestat, Louis y Claudia, sorprendidos en actitudes cotidianas marcadas, irónicamente, por su condición de vampiros: la muerte del profesor de piano, el cuerpo de mujer que, como un perverso juguete roto, esconde Claudia en el armario).

Eso no significa, por descontado, que cuando conviene el film no sepa asustar, recordándonos que, a fin de cuentas, estamos asistiendo a una especie de cuento cruel sobre bebedores de sangre y seres inmortales que viven para asesinar y asesinan para vivir, y que forman familias disfuncionales o se agrupan en torno a inquietantes compañías de teatro: ahí están secuencias concebidas a modo de verdaderas sinfonías del horror, como la pelea de Lestat contra Louis y Claudia después de que estos últimos hayan intentado envenenarle (con esa memorable aparición del putrefacto Lestat tocando el piano) o el momento en que Louis es encerrado en un ataúd de hierro mientras Claudia y Madeleine son condenadas a morir abrasadas por la luz solar.

Entrevista con el vampiro es una película que va ganando con el paso del tiempo, más allá de las estériles polémicas que envolvieron su preparación.

Y además...

Como todas las películas que se convierten rápidamente en fenómenos populares, Entrevista con el vampiro es un film cuyo proceso de elaboración está trufado de anécdotas y curiosidades de toda índole. Recordemos algunas de las más interesantes.

  • La novela de Anne Rice, Entrevista con el vampiro (Confesiones de un vampiro en sus primeras ediciones españolas), es el primero de una serie de libros que conforman las así llamadas Crónicas vampíricas. Si bien en Entrevista con el vampiro Lestat no es el protagonista absoluto del relato, el cual se centra en su discípulo Louis, todo el mundo tuvo claro que el primero era el personaje más atractivo de la novela, de ahí que Rice le hiciera protagonista absoluto de las cuatro entregas siguientes de su saga: Lestat, el vampiro, La reina de los condenados, El ladrón de cuerpos y Memnoch, el vampiro. Posteriormente, la escritora iniciaría otra serie de libros protagonizados por personajes secundarios de las Crónicas Vampíricas: Pandora, Armand, el vampiro y Vittorio, el vampiro.

  • El proyecto que preparó Paramount en 1976 contaba con un guión de Frank DeFelitta y sus protagonistas iban a ser nada menos que Mick Jagger (como Louis), David Bowie (como Lestat), Jon Voight y Peter O’ Toole. Su director, el británico Nicolas Roeg (Performance). Otros intérpretes que sonaron de cara a hipotéticas adaptaciones del libro de Rice fueron Alain Delon y Timothy Dalton, como Louis, y Sting, Julian Sands, Tom Berenger, Mel Gibson, Richard Gere, John Travolta, Daniel Day-Lewis y Rutger Hauer, como Lestat. La propia novelista llegaría a confesar que, cuando escribía su novela, siempre había imaginado a Hauer como el intérprete idóneo para Lestat.

  • Aunque el guion de la película figura escrito por Anne Rice, lo cierto es que el mismo fue obra de Neil Jordan. Según parece, la escritora había hecho un par de guiones de cara a una adaptación cinematográfica de Entrevista con el vampiro sobre los cuales Geffen y Jordan empezaron a trabajar, a pesar de que no les gustaban. "Los guiones de Anne Rice no son satisfactorios, no resultan cinematográficos –declararía Jordan—. Creo que no ha debido escribir anteriormente muchos guiones y esa inexperiencia se nota porque resultan extremadamente teatrales". A tales efectos, Jordan escribió en solitario un tercer guion que sería el definitivo. Sin embargo, Rice logró salir beneficiada de la decisión arbitral adoptada al respecto por la Writers Guild of America, porque Jordan no pudo demostrar que había reescrito al menos 2/3 de un guion ya existente para tener derecho a su propio crédito como guionista.

  • Tom Cruise disponía de un reservado dentro de los estudios y se trasladaba al plató de rodaje, rodeado de ayudantes y guardaespaldas, por unos pasillos que previamente eran despejados de personal. Ello se debía sobre todo al deseo de la Warner de impedir que se filtrara a la prensa cualquier imagen del famoso actor caracterizado de vampiro que estropeara el efecto final buscado por los responsables del film. Cruise rodó algunos planos subido a una pequeña plataforma a fin de compensar su diferencia de estatura con los demás miembros del reparto.

  • Jordan quería que su película tuviera "un claro tono decadente, barroco, muy rico. No quiero acudir a la típica recreación de época, aunque, si hay que hablar de alguna fuente de inspiración, ésta viene de Max Ophüls, con su elegante sentido de los decorados y su gran sensibilidad europea". A tales efectos, el diseñador de producción Dante Ferretti construyó para la película sesenta y cinco espléndidos decorados, treinta y cuatro de los cuales en los famosos estudios británicos de Pinewood, además de reacondicionar veinticuatro exteriores de Nueva Orleans, San Francisco, Londres y París, con admirables resultados.

  • Los efectos de maquillaje corrieron a cargo del prestigioso Stan Winston, quien supervisó el efecto de piel semi transparente de los vampiros conseguido por la maquilladora Michelle Burke y potenció el aspecto seductor de los no-muertos mediante la utilización de lentillas especiales. Diversos efectos visuales fueron obra de Digital Domain, la famosa empresa de trucajes cinematográficos fundada por James Cameron. Rob Legato fue el encargado de los efectos digitales necesarios para crear falsos decorados, las secuencias de los incendios de la mansión de Louis, de Nueva Orleans y del parisino Teatro de los Vampiros, o momentos tan impresionantes como el intento de asesinato de Lestat a manos de Claudia haciéndole beber sangre que no es fresca (logrado a base de conjugar el ordenador con diversos animatronics del cuerpo descompuesto de Cruise) o la destrucción de Claudia y la vampiresa Madeleine (convertidas en figuras de ceniza que se deshacen al tacto).

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