'Sin tiempo para morir': ¿Nuevo retraso?
  • Josep Parera

'Sin tiempo para morir': ¿Nuevo retraso?

Lo que en un principio eran rumores infundados ya empiezan a ser tomados más en serio: existe una clara posibilidad que Sin tiempo para morir (No Time To Die) sufra un nuevo retraso que sitúe su estreno entre marzo y noviembre de 2021.

SIN TIEMPO PARA MORIR/Eon

Los responsables de Sin tiempo para morir fueron de los primeros en reaccionar ante la crisis del COVID-19: a principios del pasado mes de marzo decidieron que el estreno previsto para el dos de abril pasaba al 25 de noviembre.

Se pensaba que alrededor de la fecha en la que los estadounidenses celebran el Día de Acción de Gracias, sería una ocasión más que oportuna y acorde con la historia de la saga para presentar la que es ya la última película de Daniel Craig en el papel del agente 007.

También se pensó que a pocas semanas de iniciar el invierno, el coronavirus ya sería cosa del pasado.

Pero a tenor de los más recientes datos y de paralelismos históricos, ahora mismo no parece que el próximo otoño la situación sea la mejor para estrenar en todo el mundo una producción que ha costado cerca de 250 millones de dólares (lo que no se cree nadie cuando es conocido que SPECTRE costó casi 350 millones, más gastos de copias y promoción, que añadió un costó adicional de 100 millones como mínimo).

Primero está en qué condiciones se permitirá la exhibición de películas en mercados tan importantes como Nueva York, Los Ángeles y China.

El gobernador de California, Gavin Newsom, ha insistido que los cines tardarán "aun meses" en abrir puertas; en Texas lo han hecho esta semana, pero en condiciones estrictas, como control de temperatura de los espectadores y reduciendo su capacidad a un 25%.

Nueva York, por su parte, está también a meses de recuperarse de los efectos del COVID-19.

Y China empieza ya a despertarse de la pesadilla, permitiendo la apertura de salas, hoteles y centros recreacionales... pero la incertidumbre acerca de nuevos rebrotes mantiene en vilo a los propietarios de tales negocios: está claro que un rebrote del virus en septiembre u octubre, lo que según parámetros históricos es prácticamente seguro, provocaría un nuevo cierre general.

Barbara Broccoli y Michael G. Wilson, productores de Sin tiempo para morir, y MGM/Universal, distribuidores de la película en Estados Unidos y alrededor del mundo, no desean caer en el mismo error una vez más, que es gastarse 30 millones de dólares en la promoción y tener que paralizar su estreno para retrasarlo una vez más (que técnicamente sería la tercera, porque cuando se anunció que el director era Danny Boyle, el estreno previsto era noviembre de 2019).

Lo que sí está claro es que Sin tiempo para morir, de Carly Joji Fukunaga, no evitará las salas de cine para ser alquilada en video a la carta, porque Broccoli se niega en rotundo, dada la inversión en el filme: el modelo de alquiler digital no es infalible (tampoco lo es el de la exhibición, pero este crea un flujo de ingresos mucho más cohesivo), y debe pasar por más experimentos como el de Trolls: Gira mundial (Trolls World Tour), pero con filmes con más cara y ojos (es decir, mucho más caros) para que más productores se sientan seguros ante los riesgos que corren, especialmente aquellos responsables de películas que cuestan más de 300 millones de dólares.

Otro problema con el que se encuentran en estos momentos los responsables de Sin tiempo para morir es el de la batalla entre AMC y Universal Pictures, después de que este estudio lanzara la citada secuela de Trolls en video a la carta y confirmara que en el futuro piensa evitar las salas de cine con más frecuencia.

A Broccoli y Wilson no les debe hacer gracia alguna que su filme sea víctima del rifirrafe entre estudio y exhibidora; si esperan a 2021 es posible que, en caso de tener vacuna, las aguas se hayan calmado, los cines puedan llenarse al completo y Sin tiempo para morir pueda aspirar a los 1.000 millones de recaudación que ansía.

Tal y como están las cosas ahora mismo (y, la verdad, en noviembre casi también) esa cifra es inalcanzable.

Los próximos días serán decisivos: numerosos estudios han trasladado sus filmes a 2021 y las fechas disponibles son cada vez menores.

Marzo está ya tomado por Cazafantasmas: más allá (Ghostbusters: Afterlife), Masters of the Universe, la cinta animada de Disney Raya and the Last Dragon, Morbius y Tomb Raider 2; principios de abril cuenta con F9 (su segunda mitad sigue abierta); mayo verá los estrenos de Shang-Chi and the Legend of the Ten Rings, Matrix 4 y Cruella; junio está saturado gracias a Jurassic World: Dominion, el nuevo Pixar por determinar y Venom: Let There Be Carnage; julio es una posibilidad porque ahora mismo está definido por el cine familiar de Minions: El origen de Gru (Minions: The Rise of Gru), Space Jam 2 y Jungle Cruise; agosto, septiembre y la primera semana de octubre son meses que no encajan en los planes de distribución de un título de la saga James Bond; y entre el 15 de octubre (dos semanas después del estreno de The Batman) y el 19 de noviembre, cuando llegará Mission: Impossible 7, solo tiene un hueco en medio, antes de que Spider-Man 3 y Fantastic Beasts and Where To Find Them 3 inundan las pantallas.

#sintiempoparamorir #jamesbond #coronavirus

  • White Facebook Icon
  • Blanco Icono de Instagram

Aviso legal                    |                    Política de cookies

© 2020 por Imágenes de Actualidad. Proudly created with Wix.com

ImagenesOnline forma parte de varios programas de afiliados de marketing
y recibe comisiones de las compras hechas a través de los enlaces a sitios de los vendedores.